jueves, 5 de diciembre de 2013

La madurez de la ciencia


La época helenística y la formación del imperio de Alejandro Magno constituyen el marco desde el cual se trazan los primeros pasos en la consolidación de la ciencia. El pensamiento y la cultura griega dejan de ser un elemento local y van más allá de las fronteras, difundiéndose a los demás pueblos conocidos. La ciencia y el conocimiento griego se convierten en el punto de referencia obligado. Roma supo utilizar ese conocimiento y difundirlo por todo su imperio.

Desarrollo de la ciencia

La época helenística y la formación del imperio de Alejandro Magno constituyen el marco desde el cual se trazan los primeros pasos en la consolidación de la ciencia. El pensamiento y la cultura griega dejan de ser un elemento local y va más allá de las fronteras, difundiéndose a los demás pueblos conocidos. La ciencia y el conocimiento griego se convierten en el punto de referencia obligado. Roma supo utilizar ese conocimiento y difundirlo por todo su imperio.
Al caer el imperio romano la herencia de la cultura y del conocimiento grecolatinos queda en manos de los cristianos y, posteriormente, de la Iglesia. Paralelamente a este desarrollo, hacia el siglo VI, con el nacimiento de Mahoma, comienza a expandirse la cultura árabe por todo el mundo conocido, con sus distintos aportes en matemáticas, astronomía y demás ciencias. Durante los siglos XII y XIII, los árabes hacen conocer al mundo occidental la obra y el pensamiento de Aristóteles. En este último siglo, Santo Tomás de Aquino, reconoce la razón como referente cognitivo frente a la fe y manifiesta que ambas (fe y razón) son fuentes de conocimiento distintas y que las dos explican la realidad y tienen que estar en un constante diálogo.

Ladillo Santo Tomás de Aquino (1225- 1274): uno de los más grandes pensadores universales; autor de obras como la Suma Teológica y la Suma contra Gentiles, entre otras muchas. Plantea la existencia de tres órdenes en el universo: el orden de la naturaleza (física-matemática), el orden del pensamiento (lógica) y el orden moral o de los actos de la voluntad (filosofía moral-ética). Para explicar la existencia de Dios, acude al principio de causalidad y de igual manera aborda los distintos problemas de la realidad.

Al igual que Eisntein manifiesta que nada es azar. Junto con su maestro, Alberto Magno, plantea como una forma de acercarse a la realidad, el método investigativo-expositivo, base del posterior método científico de indagación de la realidad.

En la Edad Media se puede considerar que todo el conocimiento y el pensamiento científico se encuentran al servicio de la fe. Durante el Renacimiento, el redescubrimiento de las ciencias y el volver la mirada hacia el pensamiento griego y la época helenístico-romana, se manifiesta en una valoración del estudio científico de la naturaleza y de los astros con grandes concepciones como las de Tycho Brahe y Copérnico. La llamada madurez de la ciencia comienza con la valoración del pensamiento aristotélico y de la ciencia árabe en estrecha relación con el estudio de la naturaleza; esta relación desarrolla, profundamente, las matemáticas y la ciencia experimental. Desde esta perspectiva se plantea un orden matemático del universo a partir de leyes astronómicas. De igual manera se introducen otras explicaciones experimentales acerca de la realidad desde la matemática. René Descartes es el símbolo de la explicación metódica y de la sistematización de la realidad a partir de un modelo matemático.

Ladillo Tycho Brahe: (1546-1601). De origen danés, se le considera como uno de los más grandes astrónomos del siglo XVI. Algunos estudiosos manifiestan que Kepler, discípulo de Brahe, no hubiera alcanzado su grandeza ni marcado un hito en la historia de la ciencia a través de sus leyes y sus investigaciones, si no hubiera tenido por maestro a este astrónomo.
Durante los siglos XVII y XVIII se trata de descifrar el universo a través de la explicación matemática, del racionalismo y del empirismo. En el siglo XIX se vive, profundamente, la herencia de Newton, en especial dentro de la ciencia físico- matemática y se busca la prueba confiable y verificable de leyes como las del movimiento. Se concibe el universo como una máquina gigante que opera en un espacio y en un tiempo determinados. A principios del siglo XX la teoría cuántica haría vacilar todos los postulados científicos y cambiaría la concepción “clásica” del mundo. A partir de los nuevos principios se introducirían cambios radicales que originarían las nuevas concepciones de comunicación, telecomunicación, informática y cibernética con los cuales se entra en el siglo XXI.
Las manifestaciones científicas desde el Renacimiento
Leonardo Da Vinci (1452-1519). Artista y científico italiano. Se desempeñó en todas las disciplinas conocidas: escultor, arquitecto, físico, ingeniero, pintor, escritor y músico. Entre sus principales logros se pueden destacar:En el arte: introdujo el paisaje como tema central y perfeccionó el uso de los óleos, el método de la perspectiva, del claroscuro y del “sfumato”, entre otros. De sus múltiples pinturas cabe destacar la Mona Lisa y La última cena. Como arquitecto y escultor asesoró proyectos en la catedrales de Milán y Pavía y en algunos castillos.

 En automatización y creación de instrumentos: es el pionero de la automatización o de las máquinas que ahorran trabajo como los telares automáticos, los instrumentos musicales automáticos, un reloj de alarma accionado con agua, una draga para limpiar vallados, un gato hidráulico, una llave de tuercas ajustable, esclusas para sistema de canales, una escalera de extensión, entre otras. Realizó planos de gran precisión sobre máquinas voladoras: un helicóptero y un paracaídas. Proyectó el tanque blindado, la ametralladora, el misil dirigido y el submarino.

En las ciencias: en anatomía, por ejemplo, dibujó con gran precisión y detalle, órganos humanos y de caballos; estudió el niño en el vientre materno. Fue el primero en hacer moldes del cerebro y del corazón. Enbotánica, describió el geotropismo y el heliotropismo, calculó la edad de los árboles según el número de anillos de la sección transversal del tronco. Fue el primero en hablar del fenómeno de la erosión y planteó diversos principios en hidrostática, óptica y mecánica. Se anticipó a Copérnico al plantear que la tierra no es el centro del universo, y a Galileo al proponer el estudio de los astros a través de un gran lente de aumento. También se anticipó a Newton al proponer que “todo peso tiende a caer hacia el centro por la ruta más corta posible”. Muchos siglos antes que Darwin y que los descubrimientos más novedosos de finales del siglo XX afirmaba que lo único que diferenciaba al hombre de los animales era “accidental”.

Resulta interesante profundizar en la vida y los alcances de este artista y científico que con su inteligencia y su obra marcó un derrotero en estos campos.
Nexo


El nacimiento de la ciencia encuentra su eco en las comunidades intelectuales relacionadas con la Iglesia y el Estado en la Edad Media. Posteriormente, la ciencia se afianza en la Edad Moderna con científicos que no solamente cuestionan los estamentos sino que se proyectan hacia otras perspectivas del mundo y de la vida. En los siglos XVIII y XIX se encuentran grandes avances, pero es en las últimas décadas del siglo XX y comienzos del XXI cuando se han hecho los más grandes descubrimientos que desembocan en los adelantos de la informática y sus infinitas posibilidades. A lo largo de los siguientes fascículos se irán apreciando estos hechos.
Al otro lado del mundo, los chinos desarrollaron una escritura muy particular en la cual combinaban pictogramas, ideogramas y diversos signos. De igual manera, los mayas, que habitaron Centroamérica desde el siglo V a.C., manejaban dos sistemas de escritura, uno grabado en piedra y otro en pieles de animales o en cortezas de árbol. Con los grabados sagrados o jeroglíficos, los egipcios inventaron, hace más de 5000 años, una forma que mezclaba diversos dibujos y símbolos. A los fenicios, procedentes de lo que hoy se denomina Siria y Líbano, se les atribuye la invención del alfabeto hace unos 3600 años, debido a la necesidad de comercio y transporte que se tenía. Hacia el año 700 a.C. los griegos exportaron su alfabeto hacia sus diversos dominios. Los romanos tomaron letras etruscas y griegas y escribieron en tablillas recubiertas de cera.

Observación Al igual que los pueblos primitivos, las diversas culturas fueron desarrollando diferentes maneras de comunicación en distintos materiales que van desde las primeras manifestaciones sobre arcilla húmeda, pasan por los tipos móviles de la imprenta y llegan hasta el desarrollo del chip de silicio, puntal del desarrollo científico y de las inmensas posibilidades de la informática en el presente siglo.

La China y sus aportes a la civilización


Los pueblos nómadas que recorrían el continente asiático se establecieron en el territorio que hoy se denomina China. Las vertientes de los grandes ríos proporcionaron las facilidades para la creación de un emporio agrícola. Desde el año de 2852 a.C. se tiene noticia de sus gobernantes. La constitución del imperio chino produjo el desarrollo de diversos inventos y formas de aprovechamiento de la tierra; con el fin de perfeccionar sus cosechas se construyeron canales para irrigar las tierras y desarrollar los cultivos.

En el año 500 a.C. los chinos fabricaban objetos, armas y utensilios de hierro y alcanzaron un gran nivel científico, artístico y filosófico que propugnaba por una estrecha relación entre el hombre y la naturaleza, la cual se ha tratado de conservar hasta nuestros días.
El desarrollo científico llevó a este imperio a crear, aparte de sus enormes canales, distintas formas que beneficiaban su salud, su economía y su bienestar. Inventaron, por ejemplo, la porcelana, los telares para fabricar seda, los fuelles de altos hornos, los relojes de agua y de sol, el papel, la pólvora; perfeccionaron la fundición del hierro, aprovecharon al máximo la fuerza hidráulica.

Establecieron como ciencias, la cartografía, las matemáticas y la astronomía. Desarrollaron la técnica de los molinos de agua, el empleo del carbón y los tipos móviles de imprenta. En el plano económico crearon un sistema que defendía los precios de los productos y manejaba operaciones de crédito y de intercambio de moneda. Su desarrollo científico es complejo e, inclusive, fue exportado a otras civilizaciones a través de la ruta de la seda.

Ladillo Ruta de la seda: fue un camino que se estableció gracias al desarrollo del comercio y de la industria, con el fin de exportar los productos chinos, como las sedas, las porcelanas y las tinturas, hacia el Japón, la India y Persia. Se puede afirmar que a través de esta ruta penetró el budismo en China, procedente de la India, lo mismo que se recibió una gran influencia de la civilización griega.

La India y su fortaleza espiritual

La inmensa extensión de la India ha sufrido los rigores del clima y de los pueblos invasores, una invasión que aunque le ha dado diversas tonalidades físicas , no ha mermado su unidad cultural. En un principio domesticaron animales como el cebú, el búfalo, el cerdo y la oveja y luego criaron rebaños de caballos, asnos y camellos. Hacia el año 2500 a.C. tenían excelentes cultivos de trigo, cebada y melones. Fueron los primeros en desarrollar técnicas depuradas para el cultivo del algodón.

Su cultura y su desarrollo social han girado siempre en torno de un eje religioso. Hacia el siglo VI a.C., con el nacimiento de Buda y el desarrollo de su culto, se crea una confrontación con el pensamiento y la religión de los brahmanes, que da como resultado un sistema de castas que, a la postre, consolidaría el desarrollo, por un lado, de la filosofía y la medicina y, por otro, del comercio y la economía.

Ladillo Buda: (563 – 483 a.C.) significa el iluminado o el despierto. Aparece como un personaje mítico, legendario o histórico. Nacido de una virgen, Maha Maya; a los 29 años abandonó su vida normal y se convirtió en un asceta; luego se dedicó a la meditación resuelto a alcanzar la iluminación. Una vez que se convierte en el iluminado se dedica a predicar a los demás la verdad percibida sobrenaturalmente. Durante 20 años, junto con sus discípulos predica itinerantemente a lo largo del Ganges. Cuando muere sus cenizas son repartidas por distintas ciudades para su veneración.

Ladillo Brahmanes: en la historia de la India han ocupado los puestos más relevantes de la sociedad y de la administración. Son miembros de la casta sacerdotal. Adquieren su máxima influencia entre los siglos VIII y III a.C. Defienden un régimen social basado en un sistema de castas, ritos y sacrificios. Sus creencias apuntan a Brama, dios creador que junto con Visnú y Siva constituyen las tres formas primarias de la divinidad. Brahma significa el inaccesible, el inalcanzable, la realidad sagrada última, el poder sagrado.

El desarrollo máximo de su cultura trataba de equilibrar lo material y lo espiritual. Con el comercio se creó una intrincada red de caminos que fortificaron el comercio y difundieron la religión.

Egipto

A orillas del Nilo, el río más largo del mundo, surge una de las más antiguas y desarrolladas civilizaciones cuyo eje principal era la corte faraónica. Esta organización social consideraba al faraón como un dios encarnado y todo su desarrollo de pensamiento giraba en torno a la religión y al poder dirigente. En este orden de ideas, el estrato social superior está compuesto por el faraón, los sacerdotes y los escribas, los que hacen las veces de un consejo “científico”, conocedor del orden del universo. Por otro lado se encontraba un estrato popular que aceptaba sumisamente el poder y las órdenes de la corte.
En el sector rural se cultivaba el trigo, la cebada y el lino y se tenían rebaños de vacas, cerdos y ovejas. En las ciudades se desarrolló una técnica manufacturera que perfeccionó las herramientas de metal y elaboró desde pequeñas joyas, hasta complejos mecanismos de construcción, que, al final, dieron productos que hoy asombran al mundo.
El desarrollo de su pensamiento científico tenía como referente el conocimiento de la naturaleza. En un principio este conocimiento se transmitía de forma oral y mezclaba lo religioso y lo mágico con algunas técnicas científicas. Todos estos conocimientos fueron adquiridos por los griegos y llevados al mundo occidental.
Al igual que a las diversas culturas, el tiempo los cuestionaba, por lo cual elaboraron un sencillo calendario de 365 días. Su dedicación a la observación del cielo los llevó a dividir el día en 24 horas; las doce horas de la noche eran medidascon un reloj de agua, llamado clepsidra por los griegos, mientras que las horas del día eran medidas con un reloj de sol basado en la longitud de la sombra.
Por otro lado, se conoce que hacia el año 3200 a.C. los egipcios habían estructurado un procedimiento matemático basado en un sistema decimal y con un pensamiento práctico fundamentado en su conocimiento religioso, astronómico y de la naturaleza, hicieron de la geometría una práctica cotidiana y científica.
Con el ánimo de consolidar su conocimiento y dejar a las generaciones futuras un legado científico, los egipcios plasmaron su pensamiento a través de los jeroglíficos y de la escritura puesta en algunos utensilios y en sus esculturas y grandes construcciones. Diversos estudios han tratado de hallar datos científicos, astronómicos y matemáticos a través de las medidas de monumentos como la Gran Pirámide: el número π, la distancia del sol a la tierra, de la tierra a la luna, la velocidad de traslación, el peso de la tierra, entre otras medidas conocidas y calculadas por los egipcios. Su ciencia también fue consignada en escritos a través del papiro.

Observación
“Las plantas del papiro (la palabra papiro nos ha llegado a través de los griegos pero su origen es desconocido) que crecían a orillas del Nilo fueron utilizadas como materia para recibir la escritura. Se extraía el meollo, se le aplicaba cola en capas separadas, hasta que se embebía adecuadamente, y luego se lo dejaba secar. El resultado era una superficie admirablemente ligera y duradera, sobre la
que se podía escribir con pinceles o plumas hechas con otros tallos. Ningún otro pueblo de la antigüedad dispuso de un material tan adecuado para escribir. En la región del Tigris y el Eufrates se utilizaban voluminosos ladrillos de arcilla sobre los que se grababan los símbolos gráficos. La escritura sobre arcilla resultabaadecuada, pero carecía de la calidad y belleza de la egipcia”. (Asimov, Isaac. Historia de los egipcios. Madrid: Alianza, 1993, p. 45).

Los egipcios también se preocupaban por su artesanía. Otro legado a la civilización se manifiesta a través de la técnica de la fabricación del vidrio y de los métodos depurados para las construcciones de vasijas, casas y monumentos a partir de la arcilla, técnicas que aún hoy en día se conservan y se utilizan. De igual manera aportaron la utilización del hilo, no sólo en sus obras manuales, sino en las grandes construcciones para cortar la piedra. La madera constituyó un potencial que fue manejado a través de una depurada técnica de carpintería en la cual se ensamblaban diversas maderas e, inclusive, se hacían incrustaciones de otros materiales y se moldeaban de tal manera que hacían necesaria la utilización de las bisagras.


Figura 1.4 Las técnicas en Egipto.

Ahora bien, uno de sus más grandes legados científicos se encuentra en la medicina donde sus aportes vienen desde recetas que combinan fórmulas para ser untadas, bebidas y aplicadas, hasta los complejos métodos de momificación de cadáveres.

Grecia

Grecia constituye una región privilegiada del mar Mediterráneo, montañosa, con valles asilados y de difícil comunicación, mira hacia el mar. Allí encuentra múltiples islas que hacen que su cultura sea marítima, principalmente. Durante los primeros siglos de su existencia sufre de diversas invasiones como la de los aqueos, un pueblo primordialmente culto que les hereda, entre otras cosas, la literatura. Hacia el siglo VIII a.C. plasman su escritura en pergaminos copiando y transformando la técnica del papiro egipcio. Los dorios, otro pueblo invasor, introducen los instrumentos de hierro y detienen el progreso aqueo. Grecia se considera como la cuna de la cultura occidental, no solamente por su legado de lenguaje, sino por sus aportes en el ámbito artístico y científico. Es frecuente encontrar a los más altos intelectuales manifestando que “los griegos lo inventaron todo”.
Desde esta perspectiva, los griegos se cuestionaron acerca de la constitución del universo, del movimiento o no de los astros, de la esfericidad de la tierra; calcularon las medidas de nuestro planeta, su relación con otros cuerpos celestes, la sucesión de eclipses y fenómenos astronómicos, tanto como las medidas en torno del hombre y las dimensiones microscópicas fundamentadas en el átomo y en otros componentes. En síntesis, indagaron acerca del microcosmos, del cosmos y del macrocosmos.
Observación
“Una de las mayores inspiraciones de los antiguos griegos fue la de afirmar que la tierra tenía una forma de una esfera. Originalmente concibieron esta idea (latradición concede a Pitágoras de Samos la primacía en sugerirla, alrededor del 525 a.C.) sobre bases filosóficas, a saber, que la esfera era la forma perfecta. Pero los griegos también la comprobaron mediante observaciones. Hacia el 350 a.C., Aristóteles expresó su creencia de que la tierra no era plana sino redonda. Su argumento más efectivo era que si uno se trasladaba hacia el norte o hacia el sur, iban apareciendo nuevas estrellas en su horizonte visible, al tiempo que desaparecían, bajo el horizonte que dejaba atrás, las que se veían antes. Por otra parte, cuando un barco se adentaba en el mar, no importaba en qué dirección, lo primero que dejaba de verse era el casco y, por fin, los palos. Al mismo tiempo, la sombra que la tierra proyectaba sobre la luna durante un eclipse lunar, tenía siempre la forma de un círculo, sin importar la posición de nuestro satélite. Estos dos últimos fenómenos serían ciertos sólo en el caso de que la tierra fuese una esfera”.

Los presocráticos

Con frecuencia se tiende a confundir a los filósofos presocráticos como filósofos de la naturaleza o físicos. Independientemente de esta concepción, cabe anotar que hubo una serie de “científicos” que reflexionaron sobre la naturaleza, el hombre, sus orígenes y su devenir. Al parecer su mayor aporte radica en el proceso que lleva de la observación y la reflexión de un fenómeno o de un hecho a la demostración del mismo. Una claro contribución se ve en la discusión que se establece entre el fenómeno que se percibe por los sentidos y el fenómeno en si mismo.
Los filósofos presocráticos más representativos son:

Tales de Mileto (639 – 548 a.C.). Considerado por sus contemporáneos y sus sucesores como el primer sabio; conocía toda la ciencia de su tiempo;era político, geómetra, filósofo y astrónomo. Planteaba que el agua era el principio o el origen de todo lo existente, una afirmación que a lo largo de los siglos no ha podido ser refutada y que se transfiere a la premisa “donde hay agua hay vida”.
Anaxímenes (588 – 524 a.C.). Científico y filósofo griego planteaba que el principio de las cosas estaba en el apeiron. Manifestaba que el origen de lo existente se encontraba en el aire el cual era la sustancia primordial y dinámica que daba forma a las cosas.
Anaximandro (610 – 547 a.C.) planteó que la tierra era redonda y que estaba suspendida en el espacio. Anticipándose a la teoría de la evolución, afirmaba que los seres vivos habían surgido del agua y que el hombre procedía del pez. De igual manera elaboró un mapa para los mercaderes de Mileto.
Pitágoras (569 – 470 a.C.). Uno de los filósofos, científicos y místicos más influyentes de la antigüedad. Concibe el mundo como lo indeterminado pero explicable a través de la forma o del número. Manifiesta que toda existencia y forma de conocimiento apunta a la armonía puesto que nada existe caprichosamente sino que todo tiene sentido y equilibrio cósmico: “todo el edificio celeste es armonía y número”. En geometría estudió los cuerpos sólidos y descubrió uno de los teoremas por el que todo estudioso pasa.

Ladillo Teorema de Pitágoras: el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos: c2 = a2 + b2


Uno de los más grandes aportes a la ciencia consistió en plantear en forma sistemática el razonamiento deductivo, partiendo de un axioma evidente por si mismo y procediendo por pasos lógicos hasta una conclusión que dista de ser evidente.


Figura 1.5 Pitágoras descubrió el teorema que aún lleva su nombre.

Heráclito (544 – 484 a.C.) planteó que las cosas son porque existe un constante devenir dominado por la medida o por una ley divina. Considero que el origen de lo existente estaba en el fuego y que todo nacía y volvía a él.
Demócrito (460 – 370 a.C.). Uno de los científicos más reconocidos dentro de los presocráticos; estudió en Egipto y junto con su maestro, Leucipo, planteó que los hombres conocen las cosas pero no los átomos. Estos últimos son partículas pequeñas, indivisibles e invisibles que constituyen las cosas pero que no se pueden transformar.
Empédocles (492 – 432 a.C.) planteó el concepto de elemento y manifestó que la raíz de todas las cosas son 4 elementos: aire, agua, tierra y fuego, eternos y opuestos, en constante dinamismo. Esta premisa prevaleció durante mucho tiempo en la ciencia. Empédocles también manifestó que las estrellas estaban constituidas por fuego y que la luz se desplaza de un lugar a otro en muy corto tiempo. En biología, expuso que las plantas tenían sexo y que dentro de la evolución de los seres vivos sólo sobrevivían los que estaban mejor organizados.

La filosofía del Ática

El Ática es la denominación de una antigua región de Grecia, situada al Noreste del Peloponeso, en frente de la isla Eubea; tenía por capital a Atenas. Allí se desarrolla la muestra más representativa de la filosofía y del pensamiento griego, en cabeza de Sócrates, Platón y Aristóteles.

Sócrates (470-399 a.C.). Su legado son sus discípulos, en especial Platón y sus enseñanzas, conocidads a través de éste último y de otras fuentes. Su filosofía constituía más una práctica que un cúmulo de teorizaciones. No escribió nada, pero sus cuestionamientos se centraron en el qué y el por quede lo existente, de lo que le rodeaba y de su interior, al igual que su constante interrogación por los valores morales y la virtud. Le preocupaba, profundamente, el descubrimiento de lo justo, lo verdadero y lo bueno.
Se puede afirmar, sin temor a equivocación, que sus más grandes aportes son la mayéutica y la ironía. La mayéutica es un método que consiste en destacar algunos enunciados del interlocutor en los cuales se expresa algo sin saber que se sabe. Sócrates, a través de diversas preguntas, lo llevaba a la reflexión sobre el problema y al descubrimiento de su saber. De esta manera el aprendiz de filósofo o de investigador gana confianza en el manejo del conocimiento y se arriesga en la búsqueda de la verdad.
El método de la ironía partía de su afirmación: “sólo sé que nada sé” con base en la cual formulaba diversas preguntas que inducían a ver y a profundizar en el conocer. Desde sus cuestionamientos sobre problemas externos llegaba a la interiorización y al enfatizar en el conocimiento interior de cada hombre.

Platón (427-347 a. C.). Al contrario del origen popular de Sócrates, el suyo es noble; no obstante la influencia de su maestro le hace interesarse por la vida cotidiana del hombre y por le medio político en que él se desenvuelve: el Estado. Su teoría más desarrollada y más difundida se sintetiza en el “mundo de las ideas”. Fundó la llamada Academia cuyas materias esenciales eran la aritmética, la geometría, la astronomía y la armonía sonora. En la Academia desarrollaba un método dialéctico y de investigación supervisada. El estudio de la realidad y de la razón lo llevó a difundir el mito de la caverna y la teoría de la anamnesis.

Ladillo Mito de la caverna: los hombres somos prisioneros encadenados en una caverna con una luz a la espalda, la cual nos permite ver sombras que creemos que son reales. De pronto alguien escapa de la caverna y ve el mundo real. Asombrado regresa y trata de contar su experiencia. Encandilado por la luz y por las personas que no creen en su mensaje, parece ver menos que antes.

Ladillo Anamnesis: similar al mito de la caverna, le revela al hombre que las cosas son sombras de las ideas. El alma o la mente pasa por una serie de estados previos donde adquiere una serie de conocimientos. La anamnesis es el recuerdo o el dispositivo con el cual se evocan esos conocimientos.
La pregunta básica para Platón es: ¿qué es el conocimiento? y su respuesta se enfoca hacia una interacción del hombre que percibe y lo percibido, bajo la guía permanente del alma o la mente. Trabajó diversos temas, entre ellos, el de la ciudad – estado ideal, planteada en su obra “La República”. Se puede afirmar que es el más alto representante del idealismo.

Aristóteles (384-322 a. C.). Se considera como el último y más influyente de los filósofos de Grecia. Durante largo tiempo fue discípulo de Platón, hasta que se separó de él y fundó su propia escuela llamada El Liceo, un centro de investigación sistemática y práctica. Fue el tutor de uno de los más grandes conquistadores de la antigüedad: Alejandro Magno.
Su extensa obra puede dividirse en la lógica, a través de la cual analizó la estructura del lenguaje y planteó las llamadas categorías o enunciaciones. Con la metafísica estudia la mente, sus elementos y sus funciones. A través de la ética trata de buscar lo verdadero, el bien, las buenas costumbres y la moralidad. La política fue otra de las metas de su pensamiento.
Como un antecesor del pensamiento científico, enfatizó en la teoría de la causalidad y en la importancia de la observación y de la clasificación. Considera que es indispensable poseer criterio teórico para ordenar los datos y que cualquier taxonomía debe someterse a normas lógicas. Desde su perspectiva se debe proceder, desde lo general, considerando los atributos comunes a todos los seres, hasta llegar a lo particular. Su notable influencia se vio en el pensamiento cristiano e islámico.

La escuela de Alejandría 

Teniendo en cuenta que Atenas iba decayendo, un considerable grupo de hombres de ciencia y filósofos se reunieron en Alejandría, cuna de la cultura y de diversas tendencias. Entre estos grandes pensadores se puede contar con Euclides, Galeno, Diofanto, Aristarco, Heratóstenes, Ptolomeo, Herón y Arquímedes, entre otros.

Euclides (siglo III a.C.) fue el más grande matemático de todos los tiempos. Sistematizó con rigor la geometría y estudió la reflexión de la luz. En su obra llamada “Elementos”, establece los axiomas y postulados de la geometría tridimensional en un espacio determinado. Otras de sus obras son “Datos”, “Optica” y “Fenómenos”.
Galeno (siglo III a.C.). Filósofo y médico. Desarrolló los postulados médicos de su antecesor, Hipócrates, y produjo el primer tratado de anatomía.
Diofanto. Uno de los más grandes matemáticos de la antigüedad; se considera el iniciador del álgebra.
Hiparco. Uno de los más grandes astrónomos antiguos. Descubrió el movimiento retrógrado de los equinoccios (momentos del año en que los días son iguales a las noches). Elaboró las primeras tablas trigonométricas y es considerado el padre de la trigonometría.
Aristarco de Samos. (320 – 250 a.C.). Astrónomo pitagórico que, mediante el empleo de la geometría, midió la distancia entre la tierra y el sol y entre la tierra y la luna; calculó el tamaño de estos tres astros con porcentajes mínimos de error. Fue el primer científico que afirmó que la tierra giraba alrededor del sol.
Heratóstenes (284 – 195 a.C.). Astrónomo, matemático y filósofo. Fue el primero en calcular el meridiano terrestre con un error menor del 4%.
Ptolomeo. (Siglo II d.C.) Astrónomo, matemático y geógrafo; autor de varios mapas y de un libro de “Composición matemática”. Su geografía fue estudiada durante varios siglos.
Herón. Matemático y físico; estudió la fuerza del vapor y la empleó para mover objetos. También utilizó esta fuerza para abrir las puertas de los templos. Su invento más conocido es el aelópilo, una esfera metálica que giraba alrededor de un eje merced a la fuerza del vapor que salía de su interior a través de dos tubos.
Arquímedes (287 – 212 a.C.). Uno de los más grandes inventores de la antigüedad. Físico, matemático y astrónomo. Descubrió la relación entre la superficie y el volumen de una esfera y el cilindro que la circunscribe. Construyó máquinas de guerra para defender su ciudad. Desarrolló las leyes de la palanca y discutió el problema de encontrar el centro de gravedad de un cuerpo. Se hizo célebre por su frase: “déme una palanca y moveré el mundo”. Otro de sus descubrimientos más conocidos se sintetiza en que “todo cuerpo sólido sumergido en un líquido pierde el peso del líquido desplazado por él”. Uno más de sus inventos es el llamado tornillo de Arquímedes, utilizado en la industria militar y empleado para elevar agua.


civilizaciones de las cuales se tiene noticia, como las más antiguas y orientadoras del pensamiento son la China, India y Egipto.
Para el mundo en general y, en especial, para la cultura occidental, Grecia significa la formalización, la organización y la sistematización del pensamiento, la filosofía y la ciencia. Los primeros hombres que reflexionaron sobre la naturaleza que los rodeaba y sobre su propia esencia, origen, acontecer y proyección, fueron los filósofos de la era presocrática que habitaban la costa del Asia Menor. Desde su pregunta por la constitución del mundo hasta sus interrogantes por el devenir fueron desarrollando las primeras reflexiones filosóficas y científicas, las cuales hallaron su mayor expresión con los filósofos más representativos del Ática: Sócrates, Platón y Aristóteles. La Escuela de Alejandría empezaría a trazar los derroteros de una gran tradición científica; el paso de la antigua mitología y los cambios bruscos a nivel político, dejarían grandes enseñanzas que serían retomadas, posteriormente, en el Edad Media y trabajadas, más tarde, por una ciencia madura.
Desde un plano muy optimista Sagan manifiesta que no obstante la distancia espacio-temporal entre los fenómenos cósmicos y los hechos que ocurren en la tierra, el hombre, y sólo él, podrá determinar su sobrevivencia, dependiendo del nivel de desarrollo que alcance la ciencia y “de la sensibilidad del género humano en su más prístina manifestación”.

El desarrollo de la ciencia

Desde la apropiación del fuego, hasta la revolución de los computadores de quinta generación y las infinitas posibilidades que se abren con el desarrollo de la inteligencia artificial, los inventos producidos por el hombre, merced a su descubrimiento o invención, han determinado su sobrevivencia y sus relaciones sociales.
Los primeros pobladores de la tierra, que empezaron a ser sedentarios, desarrollaron diversas técnicas para domesticar los animales y sembrar la tierra. Se calcula que hacia el año 2000 a.C. se desarrollaron las primeras formas agrícolas en Asia y parece que al otro lado del mundo, en lo que hoy se conoce como América, se cultivaron los primeros productos alimenticios y se empezó a vivir de la agricultura superando las formas de caza y pesca.
Al agruparse los primitivos pobladores empiezan a surgir aldeas y ciudades donde se levantan construcciones y se inventan técnicas para las mismas, junto con la elaboración de instrumentos diversos de trabajo, confección de telas y de otros objetos que marcan una nueva era y un desarrollo intelectual que más tarde originaría la aparición de la escritura y su ulterior desarrollo hasta el auge de la imagen y la informática en el siglo XX.

Las aldeas o ciudades que se van desarrollando requieren de una organización más compleja y se estructuran bajo formas políticas similares a estados. Cuando los estados crecen y alcanzan su madurez, pretenden el dominio de otros estados similares para imponer formas de cultura y de organización social. Esta constante lucha muestra diversas manifestaciones de imposición de estados muy fuertes frente a otros más pequeños.
En los albores de la humanidad se puede hablar de grandes centros de civilización como el egipcio, el sirio babilónico, el chino y el indio; paralelamente surgen otras grandes formas de cultura como la persa, la grecorromana, la fenicia y la hebrea, entre otras.
Con el transcurrir histórico se manifestarán algunos periodos caracterizados por su desarrollo intelectual, artístico o científico: medieval, moderno, contemporáneo, entre otros más.

La prehistoria y las primeras manifestaciones de desarrollo del pensamiento

Los primeros instrumentos que el hombre empleó estaban constituidos por objetos de una sola pieza, dirigidos hacia la defensa y la alimentación a través de la caza. Estos utensilios serían perfeccionados posteriormente y mezclados entre sí. Siendo así surgen instrumentos como el hacha de piedra, donde se combina un elemento cortopunzante y un mango que lo sujeta.
Gracias a su curiosidad, observación, análisis y aplicación, el hombre desarrolla diferentes técnicas, por ejemplo, en el cultivo de la tierra, pasa de un simple palo con el que hace huecos, a un artefacto compuesto de varias piezas, arrastrado por hombres o por animales que perfecciona la técnica del arado. Esta forma de cultivo se conocía hace más de 6.000 años en Egipto y en Mesopotamia. Muchos años después en Roma se perfeccionaría esta técnica, incluyendo la rueda para airear y dejar mejor preparada la tierra para el cultivo.
Las primeras máquinas rudimentarias capaces de transformar la energía y de minimizar el esfuerzo humano se enfocaban hacia la satisfacción de las necesidades básicas del hombre. Con esta idea se perfeccionaron el arco para disparar flechas, las trampas que cazaban animales y las redes para pescar.
A partir de esa misma observación, se desarrollaron otras formas “científicas” que hacían posible aprovechar la fuerza y el peso y, aunque todavía no se concebía la relación entre energía, masa y velocidad que perfeccionaría Einstein, siglos después, en el siglo IV a.C. ya se tienen noticias de la utilización de la rueda maciza hecha de madera en Mesopotamia.
De la misma manera, el hombre primitivo, pudo percatarse de que el fuego y su dominio le hacía más fácil la vida puesto que no solamente lo ayudaba en su alimentación y le proporcionaba abrigo sino que también podía constituirse en una herramienta para su desarrollo y para su defensa y ataque. Las primeras técnicas con las que se dominó el fuego empezaron con golpear dos piedras y frotar un palo sobre otro, hasta que se llegó al endurecimiento de madera para fabricar herramientas y armas, y el endurecimiento de barro para hacer utensilios diversos; posteriormente, con la transformación de los materiales se entraría en la llamada Edad de los Metales. Hacia el cuarto milenio antes de Cristo el fuego era utilizado para fabricar instrumentos de bronce y de hierro, los cuales, necesariamente, iban a incidir en el desarrollo de la agricultura, del transporte y del comercio, pero, primordialmente, en el desarrollo de la guerra. Muchos años después los hombres que desarrollarían los diversos métodos científicos y sofisticados de apropiación del fuego en todas sus manifestaciones, tendrían que poner la ciencia al servicio de distintos intereses.

La observación de que algunos objetos pesados se hunden en el agua y que otros no se hunden totalmente y flotan, llevó al desarrollo de la navegación; este desarrollo se dio desde la unión de troncos y tablas con cuerdas, clavos y sustancias, hasta otras formas más sofisticadas. Hacia fines del tercer milenio antes de Cristo se puede observar, en diversas representaciones, el dominio de las aguas a través de técnicas basadas en la fuerza de los remos y en las velas.
Por otro lado, hacia el año 3000 a.C., se tiene noticia de unos signos llamados pictogramas que trataban de recoger y transmitir información de determinados grupos sociales. También se tiene noticia de los llamados ideogramas o símbolos que representan ideas abstractas. A los sumerios de Mesopotamia se les atribuye la invención de la escritura cuneiforme hace unos 5000 años, escritura que, en un principio, se hacía en unas tablillas de barro, la mayoría de ellas adheridas a vasijas.


Figura 1.3 Ejemplo del alfabetosumerio.
Los albores de la ciencia

La historia de la ciencia supone una multitud de teorías, pensamientos, críticas, experimentos, ensayos y errores. Fijar unos criterios orientadores que conduzcan a una adecuada selección de los temas y personajes más representativos a lo largo del desenvolvimiento de la filosofía y de la ciencia, es una tarea compleja.

En algunos momentos se puede hablar de movimientos y tradiciones; en otros, destacan los sabios o representantes de determinadas teorías. La historia de la ciencia no consiste en una crónica ni en un resumen de cada uno de los movimientos o personajes. La selección realizada en este módulo, no descalifica ninguna filosofía en particular, ninguna época, ni a ningún científico. Conscientes de lo anterior, hemos querido presentar, en este primer fascículo, los albores de la ciencia, como un primer acercamiento a los temas más relevantes. El hilo conductor del desenvolvimiento histórico parte de un breve recuento del tiempo en relación con el hombre y el universo y comienza con el desarrollo científico. Lo anterior implica visualizar el pasado e intuir el futuro desde los orígenes científicos.

El tiempo
El tiempo es un tema que ha apasionado, desde siempre, a todas las culturas. Los egipcios consideraban que el tiempo era como un río por el que fluían los hechos, los hombres y las cosas. Un hombre a la orilla del Nilo contemplaba las imágenes y el fluir y pensaba que si el río se remontaba, podría volverse el tiempo atrás y que si se dejaba llevar por su corriente, podría alcanzar la eternidad. Más tarde, Heráclito afirmaría que nadie cruza el mismo río dos veces y que nadie se puede bañar en el mismo más que una vez. Pero fue Anaximandro el primer filósofo que reflexionó sobre la existencia del tiempo y quien lo concibe como la forma a través de la cual las cosas se van transformando hasta volver al apeiron, lo inmortal o incorruptible.

Ladillo Heráclito: (540 - 470 a.C.) filósofo griego, nacido en Éfeso (Asia Menor). Marcado por las enseñanzas egipcias afirmaba que todas las cosas fluían y que el mundo estaba constituido, básicamente, por el fuego que es la sustancia menos consistente y la que más fácilmente se transforma.

Ladillo Anaximandro: (610 – 547 a.C.) filósofo griego nacido en Mileto. Uno de los primeros inventores y científicos occidentales; afirmó que la tierra era redonda y trabajó sobre la procedencia de la luz lunar.

Ladillo Apeiron: término griego que significa ilimitado. Anaximandro utilizó este término en el sentido de origen, para designar la materia infinita, indeterminada, exenta de cualidad y en eterno movimiento.

Los matemáticos pitagóricos lo relacionaron con los números, con lo medible y con las edades de las cosas. Aristóteles agrega que el tiempo se refiere al movimiento con un antes y un después, y que el movimiento más perfecto era el circular o sea el que no se puede medir. Posteriormente, a la concepción de tiempo se le agregaría la de velocidad, intervalo y, sobre todo, la del devenir.

En la Edad Media, se puede decir que San Agustín fue el que mejor lo definió, al afirmar acerca de su definición que: “cuando no me lo preguntan, lo sé; cuando me lo preguntan, no lo sé”, lo cual significa que el tiempo está ahí pero al tratar de atraparlo, se escapa como el agua entre los dedos, o sea que el pasado no existe, el futuro es algo probable que tampoco existe y el presente va pasando. Pasarían muchos años para que Einstein, en el siglo XX, enfatizara en la relatividad del tiempo y planteara la posibilidad de que el hombre pudiera dominarlo.

Observación Uno de los mitos griegos más representativos del origen del universo es el referente a Cronos, el tiempo. Este dios es descendiente de Urano o el Cosmos. Durante su reinado devora a todos sus hijos, dentro de la alegoría que el tiempo destruye las cosas. En la sismología griega el único capaz de vencer el tiempo es la inteligencia, el conocimiento y la máxima expresión de la ciencia y el saber: Zeus.


Figura 1.1 Cronos devorando a uno de sus hijos.

Desde esta perspectiva, se puede hablar de una clasificación del tiempo como una categoría que se refiere a lo físico o astronómico, determinado por las diversas herramientas o instrumentos que fabrican las culturas para cuantificar los intervalos o los periodos en los cuales suceden los hechos. Otra clasificación alude al tiempo biológico o al tiempo identificado a partir de los ciclos y funciones de las especies vivas, los cuales están determinados por el metabolismo celular y por las diversas combinaciones físico-químicas que se dan dentro de un ser orgánico. Una tercera clasificación alude al tiempo psíquico, el cual depende del estado de ánimo, de las emociones y del sentir del sujeto.

Con base en esta clasificación temporal el investigador puede referirse a los hechos que han acontecido, a los que acontecen y a los que pueden acontecer. Los primeros, nos indican lo histórico y, los otros, nos hacen ver lo verificable y lo predecible, en otras palabras, se puede hablar de lo histórico y lo científico.

Hombre, universo y tiempo

Carl Sagan, uno de los más grandes científicos del siglo XX, en su obra “Los Dragones del Edén”, manifiesta que el mundo no solamente como lo concebimos sino como realmente existe es muy antiguo y se escapa de nuestras categorías de tiempo y de espacio. Añade que el hombre existe y transita por unas breves fracciones temporales; la suma de muchos hombres, que produce una generación, apenas dura unos cuantos siglos y la suma de los hechos que rodean estas generaciones se puede registrar en milenios; más allá de estas cuantificaciones, existe un pasado que el hombre y su conocimiento científico apenas pueden imaginar. “Aún así hemos logrado fechar algunos hitos de este remoto pasado. La estratificación geológica y la fijación de cronología con base en el empleo de métodos radiactivos, aportan datos sobre las distintas etapas arqueológicas, paleontológicas y geológicas. La teoría astrofísica suministra información sobre la edad de los planetas, las estrellas y la galaxia de la Vía Láctea, así como una estimación del tiempo transcurrido desde que acaeció este trascendental suceso conocido como el Big Bang, es decir, la gigantesca explosión cósmica que afectó a toda la materia y la energía del universo. Quizás el Big Bang fuera el principio del universo, o puede que supusiera una discontinuidad que acabó con toda información sobre los más remotos orígenes del cosmos. Pero lo indudable es que constituye el fenómeno más remoto del que se tiene noticia”.

Ladillo Carl Sagan: fue uno de los más grandes científicos y pensadores del siglo XX. Profesor de astronomía y ciencias espaciales. Su vida la dedicó a la ciencia y a la investigación sobre el espacio. Recibió diferentes premios a lo largo de su vida. El asteroide 2709 fue bautizado con su nombre. Autor de más de treinta libros entre los cuales cabe destacar “Los dragones del edén”, sobre la inteligencia humana. Una de sus obras más difundidas es “Cosmos”, en la cual se lleva la ciencia a cualquier persona de cualquier edad; llevada al cine y a la televisión. Entre otras de sus obras se pueden mencionar: “La conexión cósmica”, “El mundo y sus demonios” y “Miles de millones”.

Como se puede apreciar en la anterior cita, la cronología cósmica es muy extensa. Sagan propone visualizar esta historia en un año en el cual mil millones equivaldrían a unos 24 días de su ejemplo. Para mayor claridad el científico norteamericano coloca los datos más representativos de la historia de la humanidad en la noche del 31 de diciembre confeccionando 10 segundos que pueden dar una gran claridad sobre el proceso científico humano. Con este ejemplo se quiere mostrar que el progreso del hombre es efímero en relación con el desarrollo del universo. No obstante lo anterior, la especie humana realiza inmensos esfuerzos por comprender las leyes de la naturaleza y por tratar de buscar su bienestar y su sobrevivencia. A continuación se muestran un cuadro que relaciona el desarrollo humano con algunos indicativos del desarrollo de la ciencia, desde el ejemplo de Carl Sagan.